TESTIMONIOS
TESTIMONIO. A.S.
Hola, soy un chico de Jaén y quería contaros cómo llegué a Narconon Mediterráneo.
Llevo desde los dieciocho años en el mundo de la cocaína. Empecé el consumo de forma esporádica, o sea de menos a más. Primero lo fines de semana, dos al mes. Luego pasó a ser un diario...
Mi vida se fue destruyendo poco a poco, hasta el punto de llegar a traficar al cabo de cuatro años para con ello poder afrontar los gastos que me suponía mi adicción.
Empecé a perder amistades, amigos íntimos, los de toda la vida. Y lo que es peor, perdí a la mujer de mi vida, la mujer con la que tuve una relación de siete años.
Mis padres estaban desesperados, hasta el punto de echarme de casa. Fue entonces cuando me di cuenta de que tenía que hacer algo, no podía seguir así. Decidí ingresar en Narconon, y aunque me resultó
muy duro confrontar la situación, lo hice y gracias a ese día llevo en este Centro ocho meses ingresado y no os podéis imaginar cómo estoy recuperando mi vida poco a poco.
Lo primeros cambios llegaron cuando empecé a sentirme limpio físicamente, gracias al ejercicio diario, las vitaminas y al programa de sudado que hice durante veintiocho días seguidos y durante cinco
horas diarias.
Después empecé a notar cómo pensaba, reflexionaba y hablaba con más soltura y lucidez. Todo ello gracias a unos ejercicios de comunicación, percepción y control de mi cuerpo, además de varios
ejercicios terapéuticos.
Hoy por hoy ya me siento totalmente recuperado, con un nivel de conciencia muy alto para no caer otra vez en el infierno que viví durante diez años, ya que estoy recuperando poco a poco todo lo que
perdí, la confianza en mí mismo, la felicidad, las ganas de vivir, a mi familia, a mis amigos...pero sé que aún me queda mucho trabajo por hacer fuera, en la calle, para demostrar a la gente a la que
fallé, engañé y traicioné que soy una persona nueva.
Sé que lo que estoy consiguiendo no lo hubiese logrado sin ayuda profesional, por ello le estaré agradecido de por vida a este Centro de Rehabilitación y a su personal, que son los que me han ayudado
a conseguir este gran cambio.
En este momento estoy terminando mi programa y tengo la intención de quedarme como colaborador para todo aquél que lo necesite. Estaré a su lado para ofrecerle todo lo mejor de mí al ayudarle, ya que
considero que no hay mejor persona que pueda ayudar que aquella que ha pasado por la misma experiencia y se encuentre rehabilitado.
Os espero y gracias...
TESTIMONIO. J.S.
Hola , mi nombre es Javier y tengo 27 años. Escribo esta carta para exponer mi experiencia con las drogas. Empecé muy joven apenas con 14 años, como muchos jóvenes empiezan , porros, alcohol, sin darle importancia, y creyendo que era lo que colaba.
Yo por aquél entonces jugaba al fútbol y los efectos dañinos de las drogas en mi, aun no se apreciaban. Luego pase a otras drogas, LSD, cocaína, speed,extasis, todo esto disparo mi consumo, hasta llegar a ser un consumidor de cocina habitual, todos los días consumía y cada vez era mas grande la cantidad que necesitaba, ya no para divertirme si no para simplemente estar.
Al final perdí todo deje de jugar al fútbol , mis conocidos me dieron de lado y mi familia estaba destrozada .Después por último me individualicé de todo y todos y comencé a consumir heroína.
Pase por todo tipo de médicos , psiquiatras con sus “ fabulosos” tratamientos , que lo único que hicieron fue dejarme peor de lo que estaba. Al final gracias a mi familia que nunca perdió la fé en mi, me llevaron a un centro de rehabilitación llamado NARCONON MEDITERRANEO, volví a recuperar esas habilidades innatas en mi, que con el consumo de drogas había perdido, recuperé algunos de mis amigos, mi familia vuelve a estar contenta y tranquila y lo mas importante , yo vuelvo a ser YO.
Soy feliz y vivo para contarlo.
J.S.
TESTIMONIO.M.C
Hola, soy Maxi . Te escribo estas líneas para contarte algo de lo que antes eludía hablar, algo que mantenía en secreto, oculto a mi familia, mi pareja, mis amigos, mis compañeros de trabajo y de gimnasio, algo que con el tiempo me enfermó, y que casi me mata.
Ella se llama María. La conocí en 1997 en una fiesta de Carnaval. Desde entonces se convirtió en mi compañera hasta hace poco tiempo. Cuando la conocí me pareció maravillosa, encantadora. Estuve coqueteando con ella durante un tiempo, viéndola de vez en cuando. Me lo pasaba bien con ella. Lo que empezó como una relación esporádica, que yo controlaba, pasó a ser una relación de fines de semana, y luego de casi todos los días. Con el tiempo ella me mostró su verdadera cara, era posesiva, cruel, egoísta, dañina. Quería dejarla pero no podía, estaba enganchado a ella. Para quien no lo sepa María, mi amiga, era la cocaína.
Las drogas destrozaron mi vida. Si antes de conocerla ya tenía problemas, ahora tenía más. Influía en mis relaciones con los demás y en mi rendimiento en el trabajo. Poco a poco me fui aislando, ya no salía de casa. De casa al trabajo, del trabajo a casa, esa era mi rutina. Llegaba a casa, comía rápido y mal, para irme cuanto antes a mi habitación, y allí permanecía hasta el día siguiente encerrando, drogándome. Aquello no era vida, sino una pesadilla en la que ser descubierto era mi mayor miedo.
Llegó un día en que ya no tenía fuerzas ni ganas para trabajar. Mis problemas crecían, no sabía que hacer con ellos, era incapaz de afrontarlos. Me escondía de los problemas, de la gente y del mundo. Me sentía vacío, triste, sin ganas de vivir. La vida no tenía sentido.
Varias veces intenté dejar la droga pero yo solo no podía. Lo dejaba un tiempo y luego volvía a recaer. Cada caída era mas dura que la anterior. Me sentía como cayendo por un pozo oscuro y sucio que no tenía fin. Un día destrozado, en que ya no podía mas decidí que lo mejor era morir porque mi vida era una muerte en vida. Intente suicidarme pero falle en el intento, cause un gran disgusto a mis padres y sentí que había rebasado una línea que no debía haber traspasado.
Meses mas tarde pedí ayuda a mi padre. Le pedí que me buscara un sitio, un lugar en el que estar, lejos de las drogas, y en el que me pudieran ayudar con mi problema. Así llegue a Narconon Mediterraneo en Alcalá de Guadaira, Sevilla, triste, amargado, confuso, pero decidido y esperanzado no sólo en dejar las drogas sino en arreglar mi vida.
Aquí me desenganche de las drogas con el programa de desintoxicación de Narconon Mediterraneo, casi diría que para mi más que maravillosos sus resultados fueron milagrosos. Cada día que pasaba me encontraba mejor, tanto física como mentalmente. Recupere mi cuerpo y mi mente, y de nuevo empecé a ser y sentirme yo mismo, como el Maxi de hacia muchos años. Pero no sólo en eso se quedó todo. Aquí también aprendí y entrené mis capacidades y habilidades para confrontar las cosas (ponerme en frente de mis problemas y personas sin temor y sin eludir), a comunicarme (antes me resultaba difícil llegar a la gente, me sentía incomprendido y terminaba muchas conversaciones enfadado, discutiendo o gritando), a controlar (las cosas, las situaciones, mi vida), y a percibir la realidad tal cual es.
Aquí he reaprendido cuales son mis obligaciones como hijo, como pareja, como amigo, como trabajador. Cuando llegue estaba confuso. Mis relaciones con las mujeres solo se limitaban al sexo (me estaba perdiendo lo mejor y mas placentero y no me daba cuenta);mis amigos no eran amigos sino relaciones de conveniencia; mis padres no eran mis padres sino personas que me molestaban con sus tonterías y a quienes recurría para comer y tener techo donde dormir; y mi trabajo sólo era un lugar donde todos me miraban mal, y mi propósito solo era hacer el vago lo máximo posible y cobrar a final de mes para gastármelo en mi vicio).
Aquí he redescubierto como sentirme bien, como ser feliz, lo que tengo que hacer para mantenerme dentro del camino que yo trace hacia mis metas y propósitos en la vida, mi camino a la felicidad.
La verdad es tan sencilla y tranquilizadora, los datos y las fórmulas para ser feliz son tan sencillas y han estado ahí tanto tiempo delante de mis ojos que yo, como la mayoría de las personas no las he visto.
Ahora estoy muy feliz, soy feliz, se lo que quiero hacer y cómo tengo que hacerlo, y en eso estoy. Tengo unas inmensas ganas de vivir y de hacer cosas buenas en mi vida para mi y todos los que me rodean. Y todo esto tengo que agradecerlo en primer lugar (o tal vez, en la misma medida) a NARCONON MEDITERRANEO y a mi mismo.
Espero que mi historia te sirva a ti, o a tu amigo/a, pareja, hijo/a, padre/madre o familiar en problemas para encontrar la fuerza y el lugar para recuperar tu vida, su vida.
NARCONON MEDITERRANEO
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